El uso del aire acondicionado o de la calefacción puede ser un problema para las familias y hay que buscar alternativas o no usarlo es la solución más económica.
No todas las familias pueden asumir un consumo de diez mil pesetas al mes o sesenta euros por un tener una potencia media contratada cuando hace algunos años por la misma potencia y facturación mensual estaba por cinco mil o seis mil pesetas cada dos meses.
En mi caso, desde que era pequeño en casa de mi madre el consumo era de mil o dos mil pesetas cada dos meses. Cuando me independice el consumo había que vigilar la lectura del contador manual por errores de lectura de la empresa manteniendo un consumo de cinco o seis mil pesetas cada dos meses. Ahora con la facturación mensual no baja de diez o doce mil pesetas al mes o sesenta euros y ellos se justifica que esta bien, no facilitando ver la misma lectura electrónicamente.
Desde pequeño estoy acostumbrado a estar sin calefacción o aire acondicionado ni me interesa ni estoy de acuerdo en que tenga que ir por defecto ya añadido a las casas desde que se construyen. En la actualidad si hace demasiado frio en invierno una chaqueta o me tomo un consomé o café para calentarme. En verano, si hace demasiado calor ventilador alimentado por USB.
La política familiar de ahorro de energía debe mantenerse porque si no se puede llevar un buen pellizco del sueldo cada mes y asumen que es normal en España, cuando hay personas que han vivido o viven de otra manera a lo que ellos consideran que es lo normal.
